Atencin

Primavera en Baltistan (Karakorum)

     

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Terrazas y despedidas

Publicado por Felix Baltistan  |  0 comentarios


Hoy es nuestro ltimo da en Machulu, pero las despedidas comenzaron hace ya dos das. Primero fueron los compaeros y de la contraparte en Machulu, Ftima, Akhon, Rustn Ali, Big Rustn, Shamshair y Basharat, que nos invitaron en casa de ste ltimo a una cena en la que nada picaba, lo cual no se lo agradeceremos lo suficiente porque, adems, se esmeraron hasta la mayor exquisitez posible en estos valles, y lo mejor fue enterarnos que el encargado de preparar la cena haba sido Al, nuestro cocinero a lo largo de estos das.

Ayer fue en Talish, con los afectados por las inundaciones del ao pasado en agradecimiento por el programa de reconstruccin de sus casas. La cena se celebr tras la asamblea con la comisin encargada de la reconstruccin del pueblo donde se firm, no sin discusiones, el acuerdo de encauzamiento de la parte inferior de la torrentera que se desbord. La comida fue seguro un esfuerzo para las familias, pues fue oppara, y esta vez s picaba, aunque no tanto como suele ser habitual, lo cual tambin se agradece.

Y hoy ha sido de nuevo con los compaeros de Flix-Baltistn en Machulu, pero esta vez, invitados por nosotras y nosotros, y otra vez con Al como cocinero. Y como la cosa era nuestra, nos hemos encargado de que la comida no picara, entreteniendo entre otras cosas a Sarai para que no se acercara a Al o a las ollas.

Veris que los tres prrafos estn redactados en masculino. No, no es un descuido de genrico machista, es que las nicas mujeres que han participado en las tres cenas han sido nuestras compaeras Elena y Sarai. Ftima no ha podido venir por haber llegado una pariente de fuera a la que ha tenido que atender; a la mujer de Basharat, que estaba invitada expresamente por ser en su casa, le dio vergenza; y en Talish simplemente no haba lugar porque estas celebraciones son cosas de hombres.

Recordaba lo que escrib ayer y no quera marchar de Machulu sin haber paseado despacio entre sus terrazas. Adems, ahora estn mucho ms bonitas que cuando llegamos porque el trigo ha comenzado a crecer y ya levanta al menos cuatro o cinco dedos en casi todas las parcelas. Poco a poco, Machulu se va inundando de verde, un verde que, cuando sale el sol, brilla.

Y no me equivocaba en las apreciaciones de ayer. Es un trabajo hercleo que habr costado varias generaciones y cuyo mantenimiento no es ninguna tontera. Caminar por ellas es como hacerlo por un laberinto donde hay que adivinar, subiendo y bajando, por dnde caer el siguiente paso. Paredes, caminejos, escaleras rsticas, canales para la distribucin de agua, bancales, chopos y melocotoneros, los unos an desnudos y los otros en un tris de abrir sus capullos, porque sacan la flor antes que la hoja.

En el camino, mujeres laboriosas regalando color con sus vestimentas rojas, azules, amarillas y algn hombre; y mujeres cargando con estircol para parcelas en barbecho, con quienes nos cruzamos y a quienes cedemos el paso haciendo a veces equilibrios.

Es otra perspectiva del pueblo, una visin donde se unen sudor y belleza, porque no hay en ellas ms intencin que el trabajo, pero su diseo, tradicional y fruto de la posibilidad y del pragmatismo, parece la concepcin de un paisajista postmoderno.

En un alto me he tropezado con un cementerio, sencillo, como todos, excepto si se trata del mausoleo de un mul; un cementerio sin afeccin ni dramatismo, casi annimo, sin alardes, con botellas a ambos lados de la lpida, quizs para meter flores, o quizs no, porque ninguna las tena, y con una caja al lado donde se vean papeles escritos en caracteres arbigos y diversos objetos que parecan ofrendas.

Tambin me he encontrado con toda una familia labrando la tierra, pero sin nias ni nios pues era hora escolar, lo cual me ha producido una alegra que en nuestra tierra no habra tenido ese eco. Las mujeres golpeaban el suelo con la azada, los hombres guiaban a los sombok, que tiraban del arado de madera levantando surcos, y el abuelo, en la parcela anexa, lanzaba al viento granos de trigo que se depositaban como entre los terrones como lgrimas doradas que prometen prosperidad o, al menos, harina para los chapati, que no es poco.



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Sobre este Blog
Blog creado por Felix Baltistan el 06/04/2011

El periodista Xabier Bauelos nos narra el da a da del equipo de FBF en su viaje a Baltistan en primavera de 2011.


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