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Rutas por el Pirineo

     

, 17:02

Moncayo (2.316 m.)

Publicado por buscandobucardos  |  0 comentarios





Ascenso por la vertiente sur, desde Cueva de Agreda

cuando era nio y el viento soplaba recio y con fuerza, recuerdo que en mi pueblo los mayores decan: "sopla del Moncayo. Mi fantasa infantil imaginaba un enorme agujero y una sofisticada maquinaria en la cumbre del Moncayo capaz de generar descomunales vientos que podan derribar rboles, hacer volar las tejas y tumbar las tapias del campo de ftbol, cosa que ocurri en varias ocasiones

   Pues bien,  esta ltima festividad de Reyes, el da en que se colman las fantasas de los nios, pude subir con unos amigos a la cumbre del Moncayo, casi a hurtadillas, y colarnos hasta la misma Sala de Mquinas donde se gestan todos los vientos

6 de enero de 2012,

   En el Pirineo dan para hoy mucho viento y mal tiempo con lo cual cambiamos el plan inicial y nos marchamos al Moncayo donde la prediccin es mejor. No obstante, la realidad fue bien distinta.

   Salimos de Zaragoza Daniel, Victor, Carlos y yo. En Litunigo recogemos a Clara. El Moncayo se muestra cubierto de nubes negras y soplan rachas fuertes de viento fro. Ponemos rumbo a tierras sorianas bordeando el Moncayo por el oeste. Queremos ascender por su cara sur.

  Llegamos a Cueva de Agreda (1.306 m.) y aparcamos en la parte alta del pueblo. No hay un alma en las calles. El viento ulula por las esquinas y cae una fina lluvia. Salimos del coche y nos enfundamos rpidamente todas las capas de ropa que llevamos, cubiertos con capuchas y abrigados hasta las cejas.  Un lugareo aparece y nos saluda con un escueto mal da habis elegido para subir al monte. Antes de poder responderle ya ha desaparecido.

  Emprendemos la marcha. Subiremos por la senda que coincide con el GR 86, nos parece la ruta ms resguarda al transitar junto al cauce del ro Tranmoncayo primero y por el fondo del Barranco del Colludillo despus. Durante 15 minutos caminamos por un bosquecillo de rebollos y jaras pero pronto los rboles van despareciendo y la vegetacin disminuye en porte. Avanzamos entre fuertes rachas de viento. A veces hay que detenerse para guardar el equilibrio y no caer.

   La consigna es clara: avanzar hacia lo negro. Pronto nos sumergimos entre las nubes, con baja visibilidad y con el cortante viento fustigndonos.  La senda est bien indicada con marcas blancas y rojas, llevamos varios GPS, vamos bien abrigados y sobre todo vamos cargados de buen humor, optimismo y con ganas de monte.

   Nuestro campo de visin se reduce a un crculo de unos 50 m. a nuestro alrededor. A mitad de camino aparece la silueta de un cilindro de un metro de dimetro junto al cauce del barranco. La escena es un poco irreal. Seguramente se trata de los restos del motor de un avin Hrcules siniestrado en 1984, un trgico suceso que se aade a la fecunda crnica negra de esta montaa.

   Sobre la cota 2.000 encontramos nieve en el barranco. Se trata de hielo duro como el granito. Nos vemos obligados a abandonar la senda y subir por nuestra izquierda, con rumbo directo a la cumbre del Moncayo, que tenemos controlada en todo momento en el GPS.  El avance es un poco incmodo. Caminamos sobre enebros, matojos y tramos de pedreras.

   Pasada la cota 2.100 el suelo comienza a tornarse blanco. Las plantas rastreras se encuentran forradas de una gruesa capa de hielo cristalino. No necesitamos ponernos los crampones. Avanzamos sobre lo que se asemeja a un universo coralino de plantas solidificadas, frgiles como el vidrio, que se van quebrando con nuestros pasos.

   Cuando la capa de hielo comienza a ser uniforme y aumentar de espesor aparece entre la neblina la silueta de la cruz cimera, congelada y con grandes chupones helados. Ya estamos en la cima, como exanges siluetas a merced del viento.

   Vituperados entre fuertes rfagas de viento helador hacemos unas fotos y nos acercamos al vrtice. Hacemos el ritual del salto grupal y sin perder un instante nos vamos para abajo. La ropa hmeda que llevamos se congela. Hago una foto y se queda el objetivo atascado. Creo que ha entrado agua y se ha petrificado. Ms tarde, en casa, con un secador de pelo y aire templado pude resucitar la cmara.

   Descendemos rpidos. A medida que perdemos altura vamos recuperando la sensibilidad de las manos. Es importante llevar siempre guantes secos de repuesto. En las proximidades de Cueva de Agreda incluso vemos el sol en un par de ocasiones.

  Llegamos al coche y Daniel nos tiene preparada una agradable sorpresa: una botella de sidra y un gran roscn de reyes, con la nata bien fresquita, del que no dejamos ni el agujero de en medio.  Brindamos, comemos y emprendemos el camino de regreso, parando antes a tomar un caf en Tarazona y despus dejar a a Clara en su casa.

  • Desnivel + acumulado: 1.028 m.
  • Horario total: 4,5 h.
  • Distancia recorrida: 11,4 km


Caras de fro


El aire arrecia. Vamos "hacia lo negro"


Cima. Donde se gestan los vientos


Cerca de Cueva de Agreda aparecen unos tmidos rayos de sol


Ya falta poco. Vamos entrando en calor


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Sobre este Blog
Blog creado por buscandobucardos el 04/01/2012

En este blog se resumen rutas por la montaa. La mayora de ellas por el Pirineo Aragons. Suelen ser excursiones de baja o moderada dificultad y se realizan en todas las pocas del ao. En invierno y primavera predominan las salidas con esqus de travesa o raquetas y en verano y otoo las ascensiones, rutas de senderismo y bicicleta de montaa. Todas las entradas en: http://buscandobucardos.blogspot.com/


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