Atencin

 

     

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Nubes Turgentes

Publicado por Josune Bereziartu  |  7 comentarios


Me sum al dilogo con los ojos cerrados. Y al hacerlo mi pensamiento se fue uniendo al grupo como cuando el quebrantahuesos al elevar sus alas se ve arrastrado por las corrientes hacia un placentero planeo sin direccin. Sin embargo pronto me di cuenta de que en esta ocasin, la cima del Pison, no era el lugar ms cmodo para entablar una larga y amena conversacin. El fuerte viento que dotaba de sencillez al vuelo de los buitres, secuestraba sin cortapisa alguna las palabras que fluidamente componan la alegre charla que mantenamos con la cordada de franceses que como nosotros mismos, haban elegido el sol tempranero de esta cima de Riglos en lugar de las aguadas y escasas nieves de los montes pirenaicos.

Estoy helada, tiritando y nerviosa. Inquieta, quiero correr mas rpido de lo que las cuerdas gemelas, pacientemente enredadas entre s, me dejan. Pronto estar all abajo al abrigo de este atpicamente caluroso sol de invierno

Algunas semanas atrs, a principios de febrero, cuando Gavarnie aun se revesta con sus mejores galas de esa patina de azul y blanco que tanto lo embellecen, aprovechamos un da furtivo en el calendario para escalar la clsica y hermosa cascada "Fluido Glacial" que recorre el centro del circo.
Ascendamos por el siempre agradable camino que desemboca en la base de las paredes. All mismo las linternas frontales de varios escaladores chocaban contra el hielo como lo hacen los focos en un escenario de teatro y dibujaban fantasmagricas siluetas que dotaban de cierta inquietud al momento. Cerca de las paredes, en el instante en el que Rikar se encontraba "indispuesto", sin mediar palabra, una pareja de escaladores aprovechaba la tenue luz matinal reflejada en los primeros relieves, para sobrepasarnos. A cada pioletazo que daban contra el hielo un trocito de romanticismo escapaba al cielo infinito. No importa, tenamos todo el muro para perdernos y en donde encontrar la inagotable belleza que se desprende cuando uno escala con races. Unas horas mas tarde nos encontrbamos caminando por unas huellas en la nieve que nos guiaron hasta los rapeles de bajada. La vista hacia lo alto era impresionantemente maleable, En un parpadeo cre tocar el segundo y tercer muro, al siguiente parpadeo, estos muros parecan empotrarse en el cielo azuln en donde el fro ocupaba todos sus matices.

Vuelvo a estar helada, tiritando y nerviosa. Al finalizar una ascensin siempre me pongo impaciente para bajar. Por fortuna mi tensin mantiene firme esa ansiedad de querer preparar las cosas en un tiempo poco natural. Por el contrario, mis cuerdas gemelas se toman su debido tiempo para achucharse y darse la enhorabuena. Se quedan fundidas en un abrazo eternizando los segundos. Rikar las amenaza con dejarlas en casa para siempre pero solo consigue tensarlas ms fuerte. Efectivamente, solo cuando nos ponemos de acuerdo en peinar sus bucles se relajan para nuestro alivio.

Un ruido agudo y ritmado cuyo origen me resultaba imposible de colocar me despert una curiosidad cotilla tan alarmante que me paraliz en lo alto del collado que unen las agujas del Acherito con el mismo. Estaba pelado de nieve pero mis esqus un tanto egostas, se posicionaron cmodamente en un pequeo vergel blanquecino en donde los fuertes rayos de un Sol ms propio de pocas estivales que de invierno, rebotaban poderosamente calentando sin miramientos a todo aquello que se interpusiera en su lnea de accin. A pesar de las gotitas de sudor que me brotaban con fuerza sealando su disconformidad con la posicin tomada de mis esqus, me tome mi tiempo para gozar del paisaje espectacular que se dibujaba con lneas ntidas y muy delimitantes ante mi. En el norte los tejados de Lescun rompan la hegemona de la belleza salvaje. Al oeste, como si las pudiera tocar con mis manos, las agujas de Ansabere y su Espigolo sobresalan arrogantes contando los das restantes para las caricias de los escaladores estivales. Xabi y Rikar me hacan seales intentando captar mi atencin. Por fin hizo que me fijara en el cielo que en el da de hoy se mostraba un tanto vaporoso y voluble. Una flecha parlanchina y gigantesca rasgaba con alegra el azul celeste en direccin Norte causando cierto caos a las sedosas y deshilachadas nubes que colgaban ligeras sin esfuerzo alguno . Se trataba de un nutrido grupo de grullas que vena del sur, sin duda. Maravillada escuch con atencin su parloteo gracioso y acompasado y entend que a pesar de que slo fuera mediados de febrero el invierno tocaba ya su fin. Unos minutos antes haba estado contemplando el elegante planeo del quebrantahuesos en busca de alguna pieza que finalmente encontr, a pesar de que una familia numerosa de jabales con sus jocosos jabatos lo distrajeran durante unos segundos.

Estoy anormalmente acalorada y echo de menos mis cuerdas gemelas, un poco de alpinismo es esencial para mi ser. Pero en esta humilde pala un tanto despreciada por estar en cota baja, he encontrado una de mis mejores esquiadas en una nieve inmejorable. En esta ocasin la actividad tan fervorosa de vida animal en este afrutado invierno a colmado de optimismo y alegra mi corazn.

Gabi, Rikar y yo nos sentamos hermticos en nuestro propsito, Tomas y Txerratxu venan un tanto dubitativos. Pero el xito de la cima del Ardiden(2.988 mts) dependa en aquellos instantes del empuje de todo el grupo "mendiak", tan solo faltaba un general que arengara, con vara de avellano si fuera necesario, el ambiente en el que el viento insubordinado comenzaba a ejercer su podero. El bufido poco educado de Rikar, nuestro improvisado general, acompaado de un necesario pequeo pic-nic tuvo lugar en el plato en el que el lago Casdabat esparca sus aguas heladas a pesar de la agradable temperatura imperante. Unos picos de membrillo nos hicieron olvidar los muchos metros de desnivel que llevbamos ascendidos con focas, a pesar de las calvas en las cabaas de Aynis, desde la "Curva cerrada" de la carretera que muere en la estacin de esqu de Luz Ardiden..
Entre risas proseguimos foqueando con destreza hasta que en los ltimos metros justo donde la falda del Ardiden comienza a empinarse tuviramos que calzarnos los crampones a causa del hielo rocoso y traicionero. Llegar a una cima es una recompensa eterna, una emocin perenne. Mxime cuando viene precedida por una arista revoltosa como colofn de los casi 1.900 metros de desnivel. Que bonita estampa desde la punta del Ardiden! a pesar de que el corazn del Couloir de Gaube y la norte del Vignemale estuvieran negros y carentes de riego. La brisa en la cima trajo consigo la alegra de la bajada, acompaada de su sombra en forma de obligacin desesperante. Mi intuicin despertaba en mi las sospechas de que no sera fcil el regreso al parking. Y en efecto, la poca visibilidad que ofreca el cielo cubierto de nubes y la nieve irregular formaron un enemigo comn contra mis pantorrillas que se negaban a obedecerme en los cientos de giros del largo descenso.

Malhumorada por haberme equivocado, miro al cielo en busca de amparo. Pero solo recibo la carcajada desvergonzada de los matorrales y arbolillos que con sus enrevesadas ramas a ras de esta nieve poco consistente hace necesario giros milimtricos. Me siento desbordada, anclada hasta las ingles en la nieve profunda. Tengo los esqus en una mano, los bastones en la otra la mirada afilada fija en la silueta de mi general y los dichosos arbolillos de ramas pinchudas desafiando mi paciencia

Me falta la historia del pico Cremat (2.607 mts), y de algn otro por ah, pero esas son ya otras historias



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Comentarios sobre este Post
3 usuarios han realizado 7 comentarios
  • 7 - Javi Mendizabal. - 08/07/2012 - 20:51 - Informar de comentario ofensivo

    Por donde andas, Josune?. Que tienes el blog "abandonadito"!. Sea lo que sea, a pasarlo bien. Espero que todo os vaya bien, y que los montes sigan siendo vuestros compaeros de vida. Muxus.


  • 6 - Javi Mendizabal. - 04/05/2012 - 14:23 - Informar de comentario ofensivo

    qu es una pequeita lesin para una campeona como t?. En nada te vemos otra vez festoneando las alturas y disfrutando de tus paredes. Las esquiadas ahora, en mayo, no sern de tan buena calidad como las del invierno, pero bueno, algo podrs hacer. Sobre todo cuidadn con las avalanchas, que en esta poca del ao, y con tanta nieve tarda acumulada se darn por doquier. Sea lo que fuere, a disfrutar siempre de esa maravilla que es la montaa, nuestro modus vivendi, nuestra razn de ser. Muxus biontzat.


  • 5 - Josune Bereziartu - 03/05/2012 - 11:49 - Informar de comentario ofensivo

    Tarde pero seguro! Eskerrikasko Javi por tus amables palabras! Poquito tiempo para mi y si encima se me viene una pequeita lesion que ya se ha curado, menos momentos en el monte... En fin este mes de mayo tambien viene cargadito pero espero hacer alguna esquiada mas!! Un muxu


  • 4 - Javi Mendizabal. - 17/04/2012 - 17:49 - Informar de comentario ofensivo

    Muy bonitas todas las fotos, pero esos magnficos colores del alba, en la primera foto, para m ya son la leche. Muxus y saludos a todos. Y a seguir aqu, que para eso estamos los amigos lectores-mendizales.


  • 3 - Javi Mendizabal. - 17/04/2012 - 17:45 - Informar de comentario ofensivo

    Como siempre, en tu lnea descriptiva-fotogrfica. Es una autntica delicia leerte, y contemplar esas estampas de ensueo. Este atpico invierno que hemos padecido nos regala, ahora en primavera, con unos coletazos de nieve y fro, aunque las nieves acumuladas en las alturas se presumen peligrosas, por su peso e inestabilidad. Por lo menos, esta primavera tendremos un deshielo en toda regla, porque el ao pasado, nada de nada. Muy bonita la primera foto (te lo dice un aficionado a la fotografa. Muxus.


  • 2 - Josune Bereziartu - 04/04/2012 - 21:14 - Informar de comentario ofensivo

    Si Pablo ya te recordamos Rikar y yo. Tu amabilidad y sensibilidad son un ejemplo a seguir Asi ganaremos siempre todos! Muchas muchas gracias por escribirme y te prometo que intentare seguir narrando mis reflexiones como aventuras que enganchen motiven y emocionen. Un muxu a ti y a Alvaro que espero este muy bien!


  • 1 - Alvaro Lafuente - 03/04/2012 - 23:14 - Informar de comentario ofensivo

    Josune, soy Pablo (padre de Alvaro). Leo a menudo tus comentarios y en esta ocasin te agradezco el rato tan agradable que me has hecho pasar con tu forma de narrar y sobre todo por esas fotos que parecen postales.Es como leer una novela de accin con cierto suspense donde siempre ganan los buenos, "tus amigos y tu". Un saludo


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Sobre este Blog
Blog creado por Josune Bereziartu el 03/07/2008

En este blog, Josune Bereziartu nos contar todo aquello que le ocurra, en sus andanzas por el mundo y por las montaas junto a Rikar, su inseparable compaero.


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