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Una Excursion Por las Nubes

Publicado por Josune Bereziartu  |  5 comentarios


Recostada solo unos instantes sobre el muro blanco del prtico de este "Chalet"de altura (2.074 mts), respiro por cada uno de mis poros los rayos Divinos de Sol. Vaca aun de ensoamiento los efectos embriagadores no tardan en aparecer. La dulce pesadez se manifiesta en todos mis miembros anulando su capacidad cognitiva. Mis sentidos emborrachados reciben a su libre interpretacin las emociones destiladas de este bello lugar. As, se me antoja que este modesto edificio es un Gran Navo de maderas nobles con las que solo se pueden construir las goletas que gozan de vida propia. Amarrado para siempre en esta drsena estacional, se lamenta de su cautividad. La imposibilidad de navegar a los diferentes destinos que se le muestran ah delante entristecen su espritu aventurero. Desde sus ventanales, ahora cerrados por contraventanas de color azul, como unos ojos cerrados reteniendo la idlica vista de los enormes paredones vestidos de seda blanca que emergen frente a su vista, me imagino, jadeante, en una de las tantas posibilidades de actividad que ofrecen precisamente los recovecos de estos muros inexplorados. Puf! Que cansina! Voy a descansar un rato en la cima o mejor me quedo recostada en la cubierta de la goleta mientras la suave brisa del mar acaricia mis mejillas. Puf! Va ha ser duro volver al porche de esta casita blanca de brillantes ventanales metlicos ubicada en el circo del Ibon de Ip.

Hemos salido muy temprano, casi de madrugada, esta maana de comienzos del mes de abril. La nieve se muere un poquito ms en el transcurrir de los das de esta primavera calurosa. La estabilidad meteorolgica es inexistente y se desdice constantemente de la afirmacin anterior. Como consecuencia, la esquiada a la que aspirbamos tan solo unas jornadas antes, se ha quedado en libro de las pretensiones, y sobre la marcha, hemos diseado una foqueada sin duda ms alocada.

Rikar, que vena un poco rezagado, finalmente ha alcanzado mi altura. gilmente se descalza los esqus para reposarlos sobre el inmaculado muro. Atrado por su curiosidad innata, se acerca a la portezuela de la casita. A la vista est que sta permanece cerrada a cal y canto desde muchos aos atrs. Sin embargo su subconsciente de supervivencia lo empuja a intentar lo imposible. Definitivamente la tormenta pronosticada para la tarde la habremos de esquivar en el pequeo habitculo incrustado en la roca que desde unos metros ms all nos observa recelosa.

"Josune! Vuelve aqu!" me parece or.

Reacciono a su exigente demanda pero es intil. Mi corazn esta preso por el hechizo vertido por las diminutas presas de las gigantescas paredes que me miran fijamente como querindome raptar. Y es que, a pesar de la huella del hombre, a pesar de este "Chalet" Sustituto de los barracones que a mediados del siglo pasado albergaron a los humildes trabajadores que represaron el Ibon De Ip y construyeron el sistema de tuberas que conecta el gran salto de agua con la estacin Elctrica de Canal Roya, este pequeo reducto pirenaico recupera su singular belleza alpina en invierno, cuando los ptalos blancos maquillan todas las impurezas sufridas por el progreso humano y recupera ste, el enigma y el atractivo que el paso del hombre borra sin piedad. El ambiente es absoluto y embaucador. El silencio es ensordecedor. Realmente me es imposible volver de la gloria. Tan solo las explicaciones agradables que Rikar chapurrea sobre el lugar y nuestra rara eleccin distraen mis odos, concentrados en escuchar los aullidos de silencio de esta sencilla y hermosa PAZ .

Abajo, realmente muy abajo, a casi mil metros de desnivel, esta nuestro coche, aparcado en el puentecito de Canfranc Pueblo. Tenamos en mente realizar una excursin extensa. Al principio pensamos que sera razonable comenzar la caminata desde el parking que da acceso al valle de Izas, ya que desde aqu tendramos la posibilidad de calzarnos los esqus casi al inicio. Desde all ascenderamos hasta Punta Escarra primero y Collarada despus. Sin embargo en el mismsimo instante de madrugada en el que el despertador son dando la voz de alarma, nos dejamos llevar por la aventura de lo ilgico. Emocionados, sin recalar en los "pequeos detalles" decidimos abordar ambos picos comenzando la incursin por el valle de IP. Estbamos totalmente convencidos de nuestro cambio de planes, incluso admitiendo el hecho de que habramos de portar un rato largo sobre nuestras espaldas los esqus. Un par de frontales conforme dios manda en lugar de las diminutas e-Lite y un extra de alimento por si las moscas era lo nico extraordinario a tener en cuenta... Una vez en el lugar elegido no pudimos evitar sufrir el temblor de la pueril e ingenua alegra al vernos rodeados de un jardn totalmente verde en donde alguna florecilla primaveral que, aun avergonzada por lo tempranero de la estacin, asomaba el morrillo para saborear el calor del sol. Los primeros pasos fueron firmes. Nuestras PDGs pisaron con solvencia sobre el irregular y pedregoso terreno. Sin embargo, a mitad de camino, los detalles sin importancia atentaron con un golpe de estado nuestra voluntad. La informacin recogida por nuestros sentidos dotaba de alas a la incertidumbre y el olor de la resina de los pinos distorsionaba la realidad creando dudas muy razonables en el ambiente: "Realmente estbamos en invierno?" Finalmente mil metros de veraniega ascensin dieron la oportunidad a nuestros esqus de acceder a su lugar natural. Agarrados con cario a las botas comenzaron unos pasos de nuevo firmes que ayudaron a la certeza a reconquistar todo el terreno perdido.



"Que maravilla! Me parece responder

Vuelvo a montarme en mis amados purasangre, el tiempo se echa encima y todava nos queda ruta por recorrer antes de que el cielo proteste. Paralela a la Pala De Ip, sin un plan establecido, persigo a Rikar. El rumbo lo elige sobre la marcha y a la marcheta! Puf me cuesta seguirlo En diagonal y hacia el este nos damos de bruces con el final del circo. Hemos alcanzando el collado de Punta Escarra (2.588 mts) por su extremo izquierdo. Ahora la curiosa soy yo y me asomo con cautela y en busca de alguna huella reciente, por encima del corredor norte del Escarra que tengo bajo mis pies. No veo ninguna. Por contra, mucho ms abajo, ya en su base, la colada de nieve y grandes bloques de hielo, me cuentan el lgico devenir de las precipitaciones de la nieve para la altura de estacin que estamos.


Mientras mojamos nuestros labios con agua y nos alimentamos con unos "picos" de quesito y membrillo, tomamos una decisin. Todo a sido visto y no visto, pues el viento en el borde del collado nos obliga a ello. La sonrisilla picara desencadenada en mi cara asiente la idea que surge entre los dos. Disfrutando como unos nios descendemos esquiando sobre nuestras huellas hacia el Ibon de Ip y el "Chalet". La idea de darle una vuelta completa al Collarada (2.883 mts) ascendiendo a este cono gigante que tenemos ante nosotros me ha cautivado. Desde el Chalet lo vemos claro, elegimos como punto de partida el gran corredor noroeste por el cual ascenderemos a la cima una vez superada la vertiente norte. Despus descenderemos girando sobre la misma cpula somital, dando la vuelta a esta montaa por el collado de Ip (2.587 mts) hasta llegar al mismo ibon desde donde habremos partimos. En fin, una se miente a si misma con la misma facilidad que la imaginacin realiza todo el recorrido en un visto y no visto. Llevamos 1.500 metros de desnivel positivo, le vamos a aadir mas de 800 adems de los ltimos 1000 metros hasta la carretera de Canfranc...

Voy a sufrir!

El sol comienza a alumbrar la base del gran corredor. La impaciencia que hace ya tiempo padecemos en silencio Rikar y yo, acta de chispa para salir impulsados como cohetes dibujando rpidas zetas corredor arriba. Pero a media altura, antes de entrar en en plateau que se extiende hacia la izquierda justo debajo de la cumbre, la nieve permanece peligrosamente dura y la pendiente adquiere un gradiente excesivo como para continuar con esqus. Se trata de un tramo corto que realizamos con cuchillas hasta alcanzar las impresionantes paredes que cierran el Plateau por la izquierda. A la derecha, las que ascienden hacia los Campanales de Collarada, no lo son menos. El rincn desprende magia por doquier de la que difcilmente puedo abstraerme. Nos desviamos unos metros hacia un pequeo rellano en la base de las paredes para quitarnos las molestas cuchillas. Miro la roca pero no la puedo ver. Necesito posar mis palmas para descubrir su verdadera identidad. Tocar, palpar, mirar una lnea evidente que describe la roca logra atravesar la bveda del cielo ningn obstculo se antepone entre esta caliza gris y yo: el nudo de la cuerda, los pies de gato, las manos blancas de magnesio, fluir sobre la roca Ya no s qu ms puedo desear! Rikar me toma la mano cariosamente, el da se nos echa encima Proseguimos unos metros ms, ahora ya con los crampones, haca el nico estrechamiento posible al que nos conduce esta pendiente que por momentos se empina ms y ms y absorbe ahora toda mi atencin. Por fin el ultimo cramponazo cambia de plano! Hemos salido del sombro estrechamiento y dado los primeros pasos, firmes y serenos, sobre la cara sur del Collarada. Ahora ya nos volvemos a topar con un terreno idneo para que mis purasangres cabalguen hacia el corredor sur el cual nos dejar en la mismsima cima del Collarada. Puf!, este final se me hace largo, pesado, cansino. Me paro otra vez, para darme un respiro y desviar la mirada al origen, al mismo lugar en donde las nubes de tormenta nos tenan que echar del monte a empujones. Pero los cmulos del medioda han desaparecido totalmente, incluso el previsible calor simplemente se ha sustanciado en un amago. Ole! Este suspiro retrospectivo me llena de energa para interpretar en este escenario natural nuestro viaje sin ataduras!
Uuuuuff!!!ya estamos en lo mas alto!! El Collarada siempre esta omnipresente en esta regin de la Jacetania. Desde la Moleta, Bisaurin, Anayet ,Llana del Bozo, Aspelo he visto esta temporadaahora estoy aqu arriba y la ilusin es tan grande que no me reprimo en dar un abrazo a Rikar!.
Nos preparamos para el prometedor descenso Yujuuu!!!.
Bajamos de la cima destrepando hasta encontrar un lugar propicio para calzarnos los esqus, la idea de esta aventura es darle una vuelta completa al Collarada y para ello debemos esquiar hacia el este para descender por el Collado de Ip que se encuentra doscientos metros mas abajo. A los primeros giros cautelolosas le siguen otros con gran desparpajo tras encontrar la nieve y la esquiada simplemente inmejorables. Consciente del marco especial en donde me encuentro y sabedora del lujo que tengo delante de mi, la nieve primavera de la mayor calidad me hace saborear cada giro y cada vuelta como si fuera la ultima. Los cuadriceps de Rifar le dan gritos de socorro, me paro junto a el y miro a lo alto: como un cuchillo corta la peladura de la naranja, nuestros esqus dibujan sobre la superficie de esta ultima pala todo un viaje en el rededor de si mismo.
Mi mirada choca una y otra vez con la cara norte del Collarada, no me atrevo a describir este paraje, no encuentro palabras adecuadas y las elegidas que pudieran describir su belleza solo serviran de aplauso, aplauso y ovacin. Sonido ampliado que jams apagara el silencio y quietud de espritu que alguien sensible percibe al mirarlo. El placer siempre lo he encontrado fuera de la inmovilidad. Alejarme de ella me llena y hace feliz, mi vida austera conjuga perfectamente con subir cada vez una cima un collado, un ibon



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Comentarios sobre este Post
3 usuarios han realizado 5 comentarios
  • 5 - Javi Mendizabal. - 06/09/2014 - 10:52 - Informar de comentario ofensivo

    Kaixo Josune. El blog est esperandote...ande andas?. Yo, en agosto, escaladas, ferratas y ascensiones en Andorra, y ferratas en Oza, Lizara, ascensin al Midi dOssau, Bisaurn...Y vuelvo a las "andadas" en Santa Brbara, roco de Asteasu. Muxus.


  • 4 - Josune Bereziartu - 02/06/2014 - 21:57 - Informar de comentario ofensivo

    Gabon Javi, esperamos que ese dia que vuelvas por el Collarada te lo encuentres tal y como tu quieres, que lo disfrutes. Un Abrazo,


  • 3 - Javi Mendizabal. - 27/05/2014 - 08:59 - Informar de comentario ofensivo

    Collarada!. Me trae recuerdos de una juventud, que poco a poco se va escapando entre los dedos. Una vez cortej su cima, en verano, sin nieve, trepando por su empinada pala final. Arriba, toda la Jacetania se desparrama en una inmensa panormica, que nos trae cimas y ms recuerdos. Cono de altiva belleza, esta cumbre que se sale del Pirineo Axial nos muestra un ensueo y un regalo para los sentidos del mendizale. Habr que volver un da...


  • 2 - Josune Bereziartu - 12/05/2014 - 23:23 - Informar de comentario ofensivo

    Aupa Nach! Si fue una vueltaza que nos dejo sinceramente un recuerdo imborrable. como asi fue la cansada de la semana siguiente!! jajaja!! Un beso de tus amigos


  • 1 - Nacho - 11/05/2014 - 11:13 - Informar de comentario ofensivo

    Pedazo vueltn con su consecuente curtida,jejj, aderezado todo con multitud de sentimientos. Un abrazo.


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Sobre este Blog
Blog creado por Josune Bereziartu el 03/07/2008

En este blog, Josune Bereziartu nos contar todo aquello que le ocurra, en sus andanzas por el mundo y por las montaas junto a Rikar, su inseparable compaero.


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