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Las montaas como pretexto

     

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LOS GLACIARES PIRENAICOS, CON CIERTA NOSTALGIA

Publicado por Snaefells  |  1 comentario




Pierre Barrau, apodado "Pierrine", carpintero y gua de montaa de Luchn, localidad de la vertiente francesa del Pirineo, haba sido, haca ya unos aos, el primero en subir a la Maladeta que por entonces se consideraba la cumbre ms alta de la cordillera. El 10 de agosto de 1824, subiendo a la misma cumbre, desapareci en la rimaya del glaciar. Su cadver, que no pudo ser rescatado, fue devuelto por los hielos un siglo despus y dos kilmetros ms abajo.

En el Pirineo hay glaciares todava.
Los glaciares lo son porque su masa de hielo se desplaza ladera abajo...
y se rompe formando rimayas, grietas, sracs.

A mediados del siglo XIX la superficie glaciada de la cordillera se estima que sera de unas 2.500 ha. A da de hoy no llega a 300 ha. El glaciar del Aneto, el de mayores dimensiones, tendra entonces 250 ha. y hoy no alcanza las 50 ha. La reduccin del volumen de hielo parece que an ha sido ms drstica, pero es difcil de cuantificar.
Aquella situacin no era residual de la ltima glaciacin que ya haba terminado haca ms de 10.000 aos, sino el resultado de un enfriamiento puntual conocido como Pequea Edad del Hielo (PEH) que abarc desde principios del s. XIV hasta mediados del XIX y que sigui a una poca ms clida llamada Optimo Climtico Medieval (OCM) durante la que probablemente desaparecieron todos los glaciares pirenaicos.
Testimonios histricos avalan ambas oscilaciones: en el OCM la vid se cultiv en todo el norte de Europa y los vikingos llegaron a Groenlandia (Tierra Verde); en la PEH el Ebro poda congelarse semanas enteras y la nieve se almacenaba en "pozos de hielo" situados en lugares tan bajos en los que hoy no nieva nunca.
Cuando surgi el pirineismo, variante local del alpinismo a finales del s. XVIII, en buena medida fruto del afn de conocimiento de la Ilustracin, todava los Pirineos estaban esplndidamente ornados de hielos. Ramond, Reboul, Cordier, Heredia y por supuesto Barrau los conocieron y admiraron as y de ello queda testimonio en grabados de la poca. La segunda generacin de pirineistas, Tonnell, Packe, Russell y sus guas como Passet o Say, desde mediados del s. XIX, fueron testigos del comienzo del deshielo, lo plasmaron en viejas placas fotogrficas pero ni fueron muy conscientes de ello ni lo lamentaron.
Pero algo entonces empez a cambiar en los Pirineos: se fueron haciendo poco a poco unas montaas ms modestas.
Porque la montaa se asocia siempre con la altura y sta con el fro y la nieve. Y en las ms altas, las de verdad, el fro y la nieve son permanentes. Por eso los glaciares son un elemento esencial.
La reduccin de los glaciares pirenaicos en los ltimos 40 aos ha sido drstica y los testimonios personales y fotogrficos incontables. La actividad humana tiene mucho que ver en esta aceleracin del calentamiento global la y en pocos aos recorreremos en verano una cordillera sin hielo, ni el Balaitus, ni en el Vigemale, ni en el Perdido, ni en el Posets, ni siquiera en la Maladeta.
Muchos glaciares de ayer ya han desaparecido por completo y en su lecho solo perdura algn nevero que no aguantar hasta el invierno. Otros han quedado reducidos a heleros residuales, meros lentejones de hielo sucio sin ningn movimiento y sin grietas. Unos pocos an resisten a duras penas los zarpazos del verano sobre su esculida anatoma.
Pero antes de que este patrimonio desaparezca, conozcamos cmo fueron, cmo apenas ya son estos hielos.

De la gran variedad de glaciares posibles, el Pirineo ha tenido un buen surtido aunque a pequea escala y en cotas muy altas.
Los ms caractersticos en otras montaas son los de lengua, con su ro de hielo que se desliza desde la cuenca alta de acumulacin. Aqu el glaciar de Ossoue ha sido el nico de este tipo. Parecidos, aunque a menor altura y ms planos, son los de valle de los que el nico ejemplo es el de las Oulettes, como el anterior en el macizo del Vignemale. Glaciares suspendidos, que cuelgan sin lengua sobre pendientes muy abruptas o paredes provocando cadas de sracs son los de Monte Perdido. Los ms frecuentes son los glaciares de circo que estn confinados en su anfiteatro rocoso, como el del Tailln en Gavarnie, los de vertiente que se asientan transversales sobre una ladera como el del Aneto y los de sobreacumulacin que recogen la nieve de las avalanchas bajo paredes muy abruptas como el de Pailla bajo los Astazous o el de Arcouzan en el Mont Valier, el ms oriental de la cadena. Y quedan los misteriosos y desconocidos glaciares rocosos cuyo hielo est oculto cubierto de derrubios, como el del Argualas en los Infiernos.

Posiblemente el glaciar ms conocido del Pirineo espaol sea el de la Maladeta por su privilegiada situacin frente al Portilln de Benasque, que ha sido histricamente el paso ms transitado en esta zona de la cordillera desde el siglo XVI cuando se construy la primera hospedera u hospital. En el s. XIX, a escasa distancia del paso, en el enlace con el camino al puerto de la Picada que da paso al valle de Arn, Francisco Cabellud construy un refugio para aprovechar el creciente trnsito de viajeros, pirineistas franceses hacia este lado de la cordillera y contrabandistas y temporeros espaoles hacia el otro. La construccin del refugio de la Renclusa en 1916 contribuy a su desaparicin.
El Portilln, la casa Cabellud, la Maladeta y su glaciar son los protagonistas de muchas estampas de la poca que permiten hacerse una idea de cmo han menguado los hielos donde desapareci Pierre Barrau.

http://escritosdesamarkanda.blogspot.com.es/2014/08/los-glaciares-pirenaicos-con-cierta.html





Tags: glaciares

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Blog creado por Snaefells el 21/04/2015

Para quienes estn un poco cansados de tanta fotografa y resea tcnica.


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