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El blog de Jos Mijares

     

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Tramposos

Publicado por Jose Mijares  |  0 comentarios


Un querido amigo y compaero de montaas de hace muchos aos, honesto hasta la medula, Heber Orona, ha colgado en su face un texto de Mark Twight que da que pensar. Mucho que pensar.

Habla de los tramposos, de lo que dicen o callan sobre sus viajes/expediciones; informaciones cruciales y que a un absorto pblico, que no experto publico, hacen tragar como una papilla, sin poder distinguir por falta de recursos, todo cuanto se les pone por delante. "Hroes" se denominan algunos y se quedan tan anchos.

En el texto de Twight se habla sobre el Everest y el oxigeno. Yo he pensado en casos que no tienen que ver con el Everest o la montaa, pero que suena a la misma putrefacta melodia . Trampas, mentiras, medias verdades y pelculas de miedo

Os dejo el texto de Twight tal como l lo ha colgado en su pagina. Impecable
Me quedo sobre todo con la ultima frase "Esto es lo que los tramposos nos han hecho. Por eso debemos denunciar y oponernos a ellos siempre que sea posible"


"Lamentablemente, cuando alguien que ha escalado el Everest con la ayuda de suplementos de O2 y un "sirviente" para llevar las botellas extra y preparar el camino le dice a un pblico absorto de no escaladores que escal el Everest y eso es todo, dice. Se fija en los resultados y no los medios utilizados para lograrlo. Y si su audiencia no est lo suficientemente bien informada como para preguntar acerca de los medios, el orador se permitir la omisin de ello, permitiendo que piensen mejor de l. Hace ms de una dcada me preocupaba mucho por la forma en que subamos ms que en el xito obtenido. Tratamos de abordar de forma natural los desafos existentes con un mnimo de ventajas tecnolgicas y tratbamos una y otra vez de responder la pregunta: "Qu tan ligero es demasiado ligero?" Si hubiramos obtenido la respuesta a travs de la experiencia real, no estara escribiendo esto. Aunque llegamos realmente cerca.

Ahora veo al oxgeno suplementario como parte de un problema mucho ms grande. Como seres humanos, familiarizados con la historia de la especie y su potencial, queremos creer profundamente en el extraordinario rendimiento humano. Muchos logros genuinos, raros y veraces allanaron el camino para nuestra creencia en lo que se podra hacer. De vuelta al da en que se notificaba algo extraordinario, nuestra primera respuesta era impresin, inspiracin y tal vez nuestros frenos se aflojaban en nosotros mismos un poco.

Los tiempos han cambiado. El engao es comn y el dopaje est muy extendido, incluso en los niveles ms bajos del deporte. Cuando miro hacia las diferentes disciplinas, me es evidente que nadie es especial y nadie es inmune: cuando los seres humanos se renen para formar un grupo, un porcentaje de ellos va a engaar o es susceptibles a la idea de hacerlo. Lamentablemente, parece que esto es cierto para cualquier deporte y en algn momento nuestro hbito como atleta o espectador se convierte en desconfianza. En estos das, la mayora de los grandes logros llevan una voz dentro que insta a una opinin escptica.



La gente miente en currculos y miente en los exmenes para obtener trabajo, sin preocuparse si sern capaces de hacer el trabajo si lo consiguen. Los atletas amateur mienten sobre sus logros para obtener una retroalimentacin social positiva, y prefieren que una mentira sea alabada en lugar de aceptar la alabanza fuera de contexto. Los atletas profesionales mienten para ganar o para mantener su competitividad frente a otros tramposos, y lo hacen por el dinero y el prestigio. Eventualmente se convencen a s mismos que la droga no les ayud y que merecen la medalla, la recompensa, el status. Que el dopaje sea tan comn ha cambiado la forma en que respondemos al anuncio de un actuacin o logro espectacular.

Lamentablemente, nuestra reaccin ms escptica nos aprisiona dentro de los lmites que fijamos para nosotros mismos o aceptamos que otros establezcan lmites para nosotros. Si damos la bienvenida a cada gran evento con recelo, en qu se convierte su potencial de inspiracin? Qu medios vamos a utilizar para desbloquear nuestro propio potencial? Quin va a plantar las seales a lo largo del camino? Qu nuevo nivel de rendimiento por uno o dos individuos liberarn los cientos que luchan justo debajo de ellos?

Esto es lo que los tramposos nos han hecho. Por eso debemos denunciar y oponernos a ellos siempre que sea posible.

Mark Twight

Aadira de mi cosecha, que cuando uno se arroga falsamente la condicin de primero en algn logro, est robando la oportunidad de serlo de verdad a quien lo consiga alguna vez sin trampas. Ladrones de sueos ajenos. Chusma




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Sobre este Blog
Blog creado por Jose Mijares el 26/01/2009

Travesias por Laponia, Svalbard, viajes con Lonchas y muy de vez en cuando...reflexiones


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