Atencin

Hector Sanmiguel

     

, 11:37

Entre la comodidad y la economa

Publicado por Hector Sanmiguel  |  0 comentarios


Siempre so que morira en el extranjero. Por aquello de la pica, del ego, de las grandes historias. Normalmente me preocupa ms la manera en la que conservar mi dinero en las ciudades o salir de algn lugar demasiado poblado, ruidoso y homogneo. Un tipo tratando de conservar un bigote Daliniano me dice que no puede entregarme el coche que ya he pagado, que mi tarjeta no es lo suficientemente vlida. Yo mientras, pienso en las largas horas que somete a cuidado aquel trozo de pelo casi perfecto que le adorna el labio. Quiero invitarlo a una copa aunque el tipo que lo sustenta me parece un idiota.

Me introduzco a duras penas en el primer autobs que veo en el que el destino me suena a que hay montaas. Lugano es una ciudad terriblemente pija. Llueve. No tengo suficiente dinero para permitirme dormir en algn sitio que no sea el bosque. Mi nico problema radica en que no tengo ni tienda, ni saco, ni esterilla, ni lquido para las lentillas.

Dos ex toxicmanos me reciben en un parking en las afueras tras sortear varias prostitutas por el camino. Me sorprende que an lo elitista de la cuidad las prostitutas son como en todos los sitios, nada de lujos ni perfumes caros. Consigo informacin precisa sobre dnde dormir sin tener que vender mi cuerpo y mis pantalones cortos. Paso por un Burger King para reponer caloras despus de dos das a base de barritas. Odio esta basura pero es lo nico que puedo pagar.
Duermo con ganas de matar a un ingls con ms cuerpo de cerdo que de humano. Ms de veinte personas roncando al unsono me trasladan a estados de placer acstico alterado prximos al insomnio.

No s si esta vez voy a poder salir de aqu. Los nios ren. Los perros ladran. Un transente me mira sin piedad. Una hoja me cae sobre la cabeza. Los padres compran en Gucci como si fuera el Mercadona. Me siento bien porque ya he hecho tres picos preciosos entre la niebla. Recibo un mensaje. Mi hermana ha estado a punto de morir por una cerda asturiana salvaje. Parece ser que el olor femenino corriendo por las verdes lomas asturianas atrajo su instinto asesino. La cerda salvaje quera sangre.



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Sobre este Blog
Blog creado por Hector Sanmiguel el 15/06/2014

http://hectorsanmiguel.wordpress.com Correr por las montaas como poesa. Cuando una imagen ya no vale ms que mil palabras La estupidez de las cimas slo superada por la estupidez de los valles.


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