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Las Alpujarras GR7 y Sierra Morena GR42

     

, 11:13

1 ETAPA (24 de Junio) LANJARN CAR SOPORTJAR ( 14,500 KLM.)

Publicado por gargola080  |  0 comentarios


Cuando amanece en Granada el cielo aparece totalmente despejado, apenas algo de fresco, presagiando un da caluroso.

Casi a la carrera, tomamos las mochilas y nos dirigimos a la Estacin de Autobuses de la Capital, con la intencin de tomar el primer autocar que saliese direccin a Lanjarn (nuestro punto de partida en el GR7).

Sale el primer ALSINA a las 8:30 de la maana y casi vaco recorre las primeras calles de la Ciudad, entrando y saliendo varias veces de ella, recogiendo en cada una de estas paradas a varios viajeros, finalmente y tras dejar atrs la ciudad, recorre por enmaraadas calles, varias localidades cercanas parando una y otra vez hasta que por fin y tras pasar por delante de un acuartelamiento militar, toma la autova direccin Almera que nos alejar definitivamente de Granada.
No dura mucho tampoco este trayecto, ya que pronto se sale de la autova adentrndose por carreteras secundarias y de abundantes curvas, hasta que finalmente llegamos a Lanjarn. Nos apeamos en la primera parada que nos pareci hallarse en medio de esta poblacin (una calle llena de pequeos establecimientos comerciales, muy cerca del Balneario), eran las 10 de la maana.

Para tomar el inicio de nuestra ruta, el GR7 direccin Car, hace falta atravesar desde este punto toda la poblacin. A cualquier persona del lugar a la que se pregunte, te indicar sin problemas la direccin a seguir para llegar al poste indicativo de esta gran ruta.

Una vez atravesamos andando sus animadas calles (en apenas 10 minutos), salimos nuevamente a la carretera A 348 (esta carretera es la que sigui despus de dejarnos a nosotros el autocar que nos trajo desde Granada), y muy cerca de unas casas, a escasos 200 metros del pueblo ya a nuestras espaldas, en el arcn izquierdo segn nuestro sentido de marcha, aparece el poste indicativo de la ruta, el GR7.

Nada mas tomarlo, comienza una empinada pendiente que apenas da respiro hasta alcanzar la parte alta, casi 400 metros por encima de Lanjarn, pasando de los 700 en que se sita dicha poblacin a cerca de los 1100 metros. Durante esta ascensin, nos perdimos un par de veces, debido principalmente a la escasa sealizacin existente y al hecho de encontrarnos estas seales siempre de espaldas a las mismas (recordar que estamos realizando el camino en direccin opuesta al habitual), esto sin duda, ocasion que alguna seal no la visemos y nos pasase desapercibida.
Ya en estos momentos el sol nos estaba dando de aupa.

Una vez termina el sendero, sale a una carretera asfaltada, aqu se ha de tomar la misma a la derecha en sentido descendente (no hay indicacin). Poco ms abajo, veris una pequea casa en el margen derecho de la carretera con varias tierras de labranza, de ella sin duda, os saldrn al paso varios perros pequeos y muy ladradores, pero ni caso.
Se ha de seguir carretera abajo, hasta llegar a una pronunciada curva a la derecha y en donde la carretera desciende de forma muy pronunciada. En este punto, se ha de tomar el camino (sin asfaltar) que parte de la carretera hacia la izquierda (existe un letrero que dice CABALLO BLANCO). Llaneando durante un trecho por este camino, se llega a una zona con unos cuantos rboles y unas pequeas construcciones que quedarn a nuestra izquierda. Poco ms adelante, una vez rebasadas, el camino se bifurca, un ramal tira a la izquierda subiendo (parece el principal y tambin aqu encontrareis el mismo cartel de CABALLO BLANCO), y el otro contina llaneando frente al que traamos, aunque se ve menos y esta mal sealizado. Este es el que se ha de tomar para continuar hacia Car.

Poco a poco no iremos adentrando a media ladera, hacia el interior de la sierra, sin ningn tipo de proteccin del sol ya que solamente existen arbustos de escasa altura y plantas espinosas como las aulagas. Al final de este camino, se llega a un pequeo asentamiento de furgonetas y caravanas (6 7) que por lo que parece llevan varios aos all ancladas. Estn habitadas, y pertenecen a jvenes y no tan jvenes, a los que les gusta la tranquilidad y la vida en plena naturaleza (un lugar a mi modo de ver las cosas muy duro, por su exposicin al sol, la distancia hasta Car, la orografa y la falta de lugares para la realizacin de otros menesteres).

Se ha de pasar pegado a las primeras de la izquierda siguiendo un pequeo sendero y ascendiendo poco a poco, hasta pasar pegados a un aljibe (que seguramente suministra algo de agua a los asentados). Este tramo es montono y serpenteante con pequeas subidas y bajadas, pero siempre en ascensin y carente de manantiales o arroyos, para mi gusto, bastante decepcionante.

Entramos en Car siguiendo este sendero y nada mas entrar, una de las primeras construcciones que nos encontramos es un bar, donde con gran satisfaccin nos tomamos unas claras con sus tapitas correspondientes (con una poblacin aproximada de 250 habitantes, Car, est situada a 1029 metros de altitud en la ladera occidental de Sierra Nevada, mirando el valle del rgiva).


A la puerta, y bajo una sombrilla tomndose una cerveza, estaba sentado un hombre de unos 55 aos, de aspecto bohemio, curtido por el sol, fibroso, desnudo de medio cuerpo hacia arriba, pantaln corto, chanclas en los pies y un collar de bolas de colores y plumas colgando de su cuello. Observaba con gran paciencia el ir y venir de su perro, un tipo foxterrier que escudriaba todos los rincones cercanos con gran curiosidad, marcando de vez en cuando el territorio. De rato en rato, con cierto disimulo, nos miraba de soslayo, dibujando una ligera sonrisa en su cara, conocedor sin duda, del castigo al que nos haba sometido el sol durante el camino. l sin embargo, pareca feliz, relajado y en total armona. Eran las 2 de la tarde de este caluroso da de Junio.
Decidimos comer en el mismo bar, y entre una variedad de platos, escogimos arroz caldoso con atn, abundante y bueno de verdad. Despus decidimos tomar un postre.
El interior del local, aunque no grande, era espacioso y dispona de aire acondicionado. Los dueos, que tambin servan las mesas, agradables y hospitalarios.
Tras la comida, salimos al exterior, el sol an campaba a sus anchas y el calor era fuerte, as que decidimos buscar una sombra al lado de la iglesia que est a escasos metros del bar y que por el lateral que mira al este, y da a una bonita plaza, proyectaba una estupenda sombra donde guarecernos y esperar unas horas a que la temperatura fuera ms suave y continuar el camino.
A escasos metros de esta sombra, se ubica la conocida Fuente de la Plaza o como la llaman los lugareos el Pilar de la Plaza (construida en tiempos de Felipe II). De esta fuente de forma octogonal, cantarina y de cuatro caos, mana un agua fresqusima, fina y cristalina. Un pequeo murete de apenas un metro de alto y gastado por el paso de los muchos aos y el uso, rodea el piln central, llegando casi a rebosar el agua por encima del murete, haciendo a su vez de abrevadero, para cuantas aves y animales paran a saciar su sed.


Eran algo ms de las 6 de la tarde cuando decidimos emprender nuevamente el camino. Tras atravesar Car, salimos a un sendero ancho y bien definido (direccin al cementerio) que nos llevara a Soportjar. Al poco, el sol queda tapado por la montaa, ya que ahora caminbamos por la ladera no expuesta y por tanto a la sombra. Que maravilla. El paisaje es totalmente diferente al que habamos trado hasta Car, ahora rodeados de almendros y encinas, abundante vegetacin, zonas de cultivo y unas magnficas vistas. Discurre este camino a media ladera, en ligero descenso. A nuestra izquierda se empina la montaa, a nuestra derecha, se precipita en vertiginosa cada hasta el fondo de un barranco, para inmediatamente volver a coger altura formando la ladera de enfrente, donde se asienta Soportjar y un paco ms abajo, Carataunas.


Este camino, solamente interrumpido por un leve deslizamiento de la montaa que arrastr consigo el sendero, se hace a buen ritmo y muy a gusto, hasta llegar a lo que se conoce como el "Dique 24".
Fue este Dique 24 (construido sobre el Ro Chico en los aos 40, con una altura aproximada de 30 metros), una importante presa de agua en su da, en la actualidad, est cegada por la parte en que se supone deba remansar el lquido elemento, y est tan cegada, que el sedimento llega hasta su parte ms alta, pudiendo pasar sin problema alguno andando de un lado al otro, una vereda est marcada en superficie, entre cantos rodados, rocas, chopos, acacias y mimbres que ahora habitan el lugar. El lado por el que durante algn tiempo se precipit el agua, an sigue estando tal cual, si bien en total abandono y rodeado de maleza y vegetacin, pero an es visible y se mantiene entero.

Esta presa, segn nos contaron en Soportjar, se construy con el fin de prevenir sucesos como los acaecidos durante un mes de Julio del siglo XIX (la verdadera justificacin de su construccin fue otra, pero como suele suceder, el tiempo todo lo distorsiona), donde de improviso, una fuerte tormenta de agua cay montaa arriba, sepultando un pueblo entero que muy cerca se asentaba, pillando desprevenida a la poblacin y pereciendo gran parte de ella. Los pocos que sobrevivieron, abandonaron la zona y se repartieron entre los pueblos cercanos de Car y Soportjar. El pueblo cuentan, an permanece sepultado bajo toneladas de sedimentos (seguramente se refieren al poblado de Barja, arrasado en 1816 por una crecida del Ro Chico).

El camino sigue ahora entre castaos y nogales, por la ladera que se enfrenta a la que habamos trado hasta ese momento, colndose de vez en cuando el sol entre los claros de la vegetacin que nos rodea. Un pequeo canal (La Acequia de la Vega) que parte muy prximo a la presa, nos traza el camino a seguir y va paralelo al sendero que nos ha de llevar a Soportjar. Este canal, discurre al aire prcticamente todo el trayecto, pasando al lado de lo que nos pareci un antiguo molino ahora reconstruido y frente a l, un pequeo puente de madera. El agua baja en nuestra misma direccin y a partir de aqu, desaparece en algunos tramos bien por el interior de tubos, bien bajo algunas losetas de hormign, apareciendo y desapareciendo a intervalos.

Justo donde el sendero gira bruscamente a la izquierda, otro parte polvoriento hacia abajo, al lado de unas rocas, la sealizacin en estas, nos indica que hemos de tomar este nuevo camino y descender serpenteando, a simple golpe de vista ya se ven algunos tejados, estamos a las puertas de Soportjar. Las manecillas del reloj rebasan las 8 de la tarde y el sol se est apagando.

La entrada es empinada y nos cuesta frenar para no dejarnos ir cuesta abajo. Al igual que en Car, una de las primeras construcciones que nos encontramos es un bar, "El Correillo", all sentados en plena calle, casi ocupando todo el paso (son calles muy estrechas), una bulliciosa tertulia de vecinos se encuentra en animada conversacin hasta que llegamos y tras los saludos de rigor y tomar asiento con unas claras, el inters se centr en nosotros: De dnde vens? De dnde sois? A dnde vais? Que si yo tengo familia en Asturias pero no me acuerdo del sitio, deca uno, que si yo pas unos das en Gijn, deca otro, que si yo tengo un familiar en La Felguera pero hace muchos aos que no lo veo afirmaba el de mas all, en fin, ramos la novedad y todos tenan curiosidad. A todas esta pregunta y ms, contestaba Chema de manera rpida y solcita; si conocieseis a mi compaero entenderais que estaba en su salsa y entre el mastique de alguna que otra aceituna que nos haban puesto de tapa, se esforzaba por no perder comba y dejar a gusto a los oyentes que poco a poco se iban calmando en sus ansias de conocer, hasta que despus de casi una hora de interrogatorio la conversacin volvi a la economa, el deporte, el tiempo que haca, lo que le paso a fulana, lo que el otro da dijo mengano

Ya seran las 9 largas, cuando tras hablar con la propietaria del bar, hizo una llamada creo que era a un sobrino suyo y casi de inmediato se present para ofrecernos como alojamiento toda la parte alta de la casa, en cuyos bajos se ubica este bar. A esta se entra por la calle de un poco mas arriba y tras subir una escalera, no encontramos con un amplio espacio compuesto por una cocina, dos o tres habitaciones (digo dos o tres porque no recorr la casa), un buen bao y creo que una sala. Luego continuando por las escaleras arriba, se sale a una imponente terraza que ocupa toda la cubierta del edificio, observndose unas vistas esplndidas.

Toda la casa se encontraba en muy buen estado (se ve que no haca mucho tiempo se realizaron obras). Los suelos limpios, el bao con todo, champ, toallas etc. Las habitaciones muy decentes, con sbanas y mantas impecables, en fin, no se poda pedir ms. El precio: 24 euros por cabeza.

Para cenar, nos pareci bien ver algn otro lugar que no fuese "El Correillo" y nos dedicamos a pasear por sus calles sin encontrar nada abierto, por lo que finalmente decidimos entrar en una pequea tienda y comprar algo de fiambre, un poco de fruta y unos yogures que finalmente comimos en la cocina de la casa alquilada. Sin ms, nos fuimos a dormir ya que al da siguiente saldramos al amanecer.

De Soportjar deciros que es un bonito y pequeo pueblo de la Sierra de Granada, de estrechas y empinadas calles (al menos las que recorrimos ya entrada la noche). Tan empinadas en algunos casos, que en las mismas fachadas de sus casas, se colocan pasamanos a ambos lados, como si de una escalera se tratase, con el fin de facilitar el ascenso a las personas. Sus gentes, amables y hospitalarias con el viajero.



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Sobre este Blog
Blog creado por gargola080 el 14/06/2016

En este apartado relatar las experiencias vividas durante dos aos en La Alpujarra y cuatro ya en Sierra Morena, ruta que en la actualidad, seguimos haciendo.


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