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Las Alpujarras GR7 y Sierra Morena GR42

     

, 11:17

2 ETAPA SOPORTJAR PAMPANEIRA BUBIN CAPILEIRA PRTUGOS BUSQUSTAR ( 14,500 KLM)

Publicado por gargola080  |  0 comentarios


Salimos a las seis y media de la maana de Soportujar con las primeras luces del alba, cuando an las buenas gentes de este pueblo dorman, tomando direccin a Pampaneira (no existe prdida para tomar este itinerario) con buena marcha y por un agradable y bien trazado camino.

Todo el trayecto se lleva a cabo sin ningn tipo de problema, sin apenas desniveles, rodeados de frondosa vegetacin y espectaculares vista (grandes barrancos, imponentes montaas).
Que diferencia de la maana del da anterior a esta, aquella llena de sol y fatiga en algunos momentos y esta a la sombra, con el frescor de la maana y alegre paso.

Este trazado (como el de das sucesivos) se encuentra salpicado de pequeos arroyos, manantiales y puntos de captacin de agua pura, fresqusima y cristalina, por lo que de aqu en adelante, olvidaros del problema que podra suponer la falta de agua, prcticamente toda ella es de aprovechamiento, y esto os lo digo yo que casi prob de todas. Tambin es rico este recorrido en rboles frutales, que casi de forma descarada y fcilmente accesible, te ofrece la madre naturaleza a cada paso: Cerezas, moras (del rbol de la morera) riqusimas

La sealizacin del GR7 en este trazado es buena y no da lugar a despistes, pasando en ocasiones al lado de algunas casitas aisladas y casi abrazadas por la abundante vegetacin que crece por doquier sin disimulo. El camino a medida que avanzamos se hace ms amplio, llegando a ser en ocasiones transitable para vehculos y maquinaria agrcola. De repente, y tras algo ms de dos horas desde que salimos, aparece a lo lejos, justo en frente de nosotros Pampaneira. Blanqusimo pueblo abrazado a la montaa, que domina todo el paisaje y hace de esta vista un lugar de parada obligatoria para su contemplacin. Un poco ms arriba a su izquierda, otro pueblecito, tambin muy blanco (tnica normal de estos pueblos granadinos que encalan las paredes de sus casas) aparece a los ojos de viajero, se trata de Bubin. Que espectacular visin, que mezcla de colorido, dos montaas, una a nuestra izquierda que recorremos a media ladera y la otra a nuestra derecha, imponente, serpentea hasta girar a la izquierda y da cobijo a estas dos poblaciones. En medio, se dibuja mucho mas abajo, una sinuosa carretera, casi en el fondo del barranco que une ambas montaas y compartiendo espacio con el Ro Poqueira.

Continuamos avanzando y, poco a poco, Pampaneira aparece a mayor escala, el camino ahora desciende lentamente hasta llegar a la carretera general casi al pie de la central elctrica del Ro Poqueira, elevndose ahora el pueblo, bastantes metros por encima de nuestras cabezas.

Tras una cmoda ascensin siguiendo el trazado de la carretera, entramos en Pampaneira (1058 metros de altitud). Eran aproximadamente las 9 de la maana.

Como en casi todos estos pueblecitos, la mayor actividad se suele localizar alrededor de la iglesia, as que hacia all nos dirigimos con el fin de tomar un desayuno y reponer energas. En ese entorno encontramos varias plazoletas rodeadas de bares y pequeos comercios dedicados especialmente al turismo, tomando asiento en el exterior de un bar muy cercano a una de ellas (fue el nico que encontramos abierto). Chema fue mas austero, pero yo ped un caf y un buen bocadillo de jamn (el de esta zona es buensimo) que me sent de gloria.

Esta calle en la que desayunamos, est pegada a un lateral de la Iglesia de Santa Cruz (famosa por su techo de madera al estilo mudjar), y quiz sea la ms transitada del pueblo, ya que durante el tiempo que estuvimos all pasaron varios grupos de turistas, principalmente alemanes pese a la temprana hora que era. Se asientan en la misma gran cantidad de establecimientos de venta de artculos de la zona, como jarapas, cermica, etc., as como artculos para turistas, como imanes de nevera, postales, dedales, muecas vestidas con trajes regionales, etc. En un lateral de esta misma calle, se encuentra la antigua y regia fuente de San Antonio, de la que mana por varios caos, un agua muy fra y abundante y en la que reza una inscripcin que dice algo as como que: "el soltero que tome de sus aguas y desee encontrar novia o casarse, se le concede" as que tomar nota, y esto es tanto para nosotros como para ellas.
Sobre las 10 de la maana decidimos ponernos en marcha y dirigirnos a Bubin. Se toma una empinada calle al lado de la famosa fuente que poco a poco coge buena altura y casi de inmediato se puede observar Pampaneira a nuestros pies. Nuevamente unas impresionantes vistas del Barranco de Poqueira, que nos permiten observar a lo lejos, el camino que apenas hace una hora nos ha trado hasta esta poblacin.

El camino una vez encima del pueblo, est sealizado, y sigue un itinerario fcil. Esta vez la montaa contina ascendiendo a nuestra derecha y se precipita a nuestra izquierda. A poco de adentrarnos en el camino, nos cruzamos con un rebao de ovejas, al frente del cual caminaban desafiantes dos grandes perros que apenas nos miraron al pasar. Atrs guiando al ganado, una mujer con una vara en la mano las azuzaba de vez en cuando para que no se detuviesen.

Sigue el camino bien marcado, ensanchndose en algunos puntos y pasa al lado de una pequea y redonda explanacin de apenas seis siete metros de dimetro. Aunque se percibe que fue construida hace ya muchos aos, an permanece prcticamente intacta. Lo curioso de la misma, es que est construida en el lado de la pendiente, y para llevarla a cabo seguramente tuvieron en su momento que preparar algn elemento o tipo de contencin y posteriormente rellenar el hueco a base tierras, compactndolas para darles solidez y finalmente rematarla a base de cantos rodados, unos muy juntos a los otros, formando el actual pavimento (nos dijeron que se trataba de una era).

El camino a estas alturas, va ascendiendo poco a poco, y casi sin darnos cuenta entramos en Bubin (1296 metros de altitud). Lo hace al lado de un arroyo que presenta un aspecto descuidado, con algunos depsitos de basuras. Este trayecto, con paradas y a paso tranquilo, apenas nos llev cuarenta minutos. Eran cerca de las 11 de la maana y el sol ya apretaba de lo lindo.

Como de costumbre, nos dirigimos hacia la iglesia del pueblo. All limitando con ella, se abre una bonita plaza rectangular y en ella, otra fuente de abundante agua fra y cristalina. Tambin aqu, se encuentra entre las casas que cubren el permetro de la plaza, el Ayuntamiento.

Estuvimos poco tiempo en Bubin, apenas media hora, y tomamos el camino de Capileira. De Bubin a Capileira apenas hay una distancia de 4 Kilmetros, pero un error en la eleccin del camino a tomar, hizo de este tramo un verdadero calvario. Ahora me explico.

La salida de Bubin hacia Capileira se lleva a cabo por la parte derecha de esta plaza (en posicin mirando hacia la iglesia), encontrndonos al poco rato con una pequea explanada donde se ha construido una pista de tenis. Por la parte derecha de la misma parte un camino que no esta sealizado, pero parece que lleva buena direccin (este es el que tendris de coger). Por su parte izquierda parte otro, este s sealizado que tambin va en la direccin de Capileira, pero desciende de forma rpida (este es el que nosotros cogimos y bien que lo lament).

Metidos ya en este ltimo, fuimos bajando de forma muy pronunciada, viendo poco a poco como Capileira cada vez quedaba ms y ms arriba. Pese a todo, nos negbamos a ver lo que era evidente, nos arrastraba a lo ms profundo del Barranco del Ro Poqueira.

Cuando nuevamente encontramos el poste de sealizacin que nos indicaba tomar el sendero de nuestra derecha, casi estbamos al borde del lecho del ro que corra unos metros ms abajo.

Terrible ascensin desde el primer momento (no encontramos otra igual en todo el recorrido por La Alpujarra), pendientes de ms del 40 45 por ciento de inclinacin, sin respiro, con un sol asfixiante pegndonos de lleno, me sobraba todo, mochila, sombrero y me faltaba lo esencial: oxgeno. Estaba muerto, no poda con el alma y aquella ascensin no pareca terminar nunca. Chema lo llevaba con mejor humor, a m me llevaban los demonios, y por mi boca no salan ms que cagamentos y maldiciones. Por si esto fuera poco, el final de este apocalptico ascenso transcurri por un laberinto de maleza, por medio de un terreno arroyado por el agua y sin saber a ciencia cierta que vereda tomar, ya que los arbustos y matorrales sobrepasaba nuestra altura e bamos abriendo camino. No s cuantas veces tuve que parar a coger aliento, pero fueron incontables y lo que es peor, pens que me mora. Estaba reventado cuando acertamos a entrar en Capileira (1436 metros de altitud).

Lo hicimos por el denominado camino de "La Higuerilla", en la parte ms baja del pueblo, y tras recorrer varias de sus preciosas calles, algunas de ellas techadas y llenas de nidos de golondrinas, fuimos ascendiendo hasta la plaza del pueblo (nuevamente junto a la iglesia), pasando antes por las calles del Silencio y del Horno, esta ltima adornada en sus fachadas de gran cantidad de macetas repletas de geranios.

En esta plaza, existen varios bares y restaurantes, algunos de muy buen ver, decidindonos nosotros por uno que se ubica bajo una centenaria encina. A su entrada, a la sombra de este magnfico y colosal rbol, nos sentamos en la terraza a degustar como no poda ser de otra forma, unas buenas y frescas claras con sus correspondientes tapitas (una de abundantes migas con chorizo y otra de aceitunas adobadas, todo muy rico).

Viendo la hora que era, en torno a las 2 de la tarde, decidimos comer en este mismo lugar. Los precios son muy asequibles y entran dentro de lo que podramos llamar mdicos. Para Chema el Plato Alpujarreo, para m, carne guisada al jerez con championes y guarnicin de patatas a lo pobre. Tambin pedimos unas morcillas de la zona. Ms cerveza y gaseosa. Todo estaba riqusimo y servido con generosidad. Mientras tanto, y sin que a nadie le importase, los gorriones de la zona estaban dando buena cuenta del resto de las migas que nos haban quedado en el plato. Comiendo ellos a escasos centmetros de los platos donde lo hacamos nosotros. Era espectacular, verlos llegar e inmediatamente partir, llevando en sus picos bolas de migas casi tan grandes como sus cabezas. Decir que aquellos momentos a la sombra de la encina y aquel fresquito era algo parecido a estar en la gloria, es quedarse corto, la sensacin de bienestar era total y absoluta.

Despus de la comida nos encaminamos hacia la carretera general (pasa muy cerca de esta plaza, a poco ms de 100 metros), encontrando a mano derecha un pequeo mirador cubierto, justo al lado de la parada de autobuses que se dirigen a Trevlez o a Granada, segn te apetezca. Este mirador lo forman varias pequeas construcciones que techan su parte central y cuelga casi sobre el acantilado de la montaa, ofreciendo unas espectaculares vistas del Barranco y deleitndonos con una sombra muy apetecible a esas horas del da. Aqu se ubica un modesto bar-centro social, lugar de reunin de las personas de mayor edad del pueblo, donde juegan a la baraja, toman el caf y charlan en animada tertulia. En uno de los dos bancos de este mirador, nos sentamos a reposar la comida, contemplar el paisaje y dejar pasar un poco el tiempo. Poco a poco, se fueron sentando a nuestro alrededor algunos de los contertulios del bar.

Primero uno, que rpidamente entabl conversacin con nosotros, contndonos como eran las cosas en aquella zona en su juventud, despus otro que confirmaba lo que el primero deca e incluso pona mas duro su relato, despus otro, y as sucesivamente hasta que llegamos a ser seis o siete hablando de esto, de lo otro, de aquello y de lo de ms all.
Poco a poco se nos fue pasando la tarde y como solemos decir por Asturias "se nos fue el santo al cielo" as que decidimos tomar el autocar que nos trasladase a Prtugos (2,20 ), evitando hacer este trayecto a pi ya que nuestra intencin era pasar la noche en Busqustar y seguramente de no utilizar este medio de transporte nos oscurecera por el camino.

Eran las 7 de la tarde cuando tomamos el autocar que nos alejara de Capileira e inmediaciones del Veleta, llegando media hora ms tarde a Prtugos. El vehculo entra a mano izquierda en esta poblacin hasta una pequea plaza, donde con posterioridad gira en redondo para volver a salir. Una vez en la plaza, tomamos calle abajo, encontrando a poca distancia a mano izquierda la sealizacin que nos indicaba del GR7. Arranca este camino al lado de un edificio dedicado al curado de jamones, por lo que el olor en sus inmediaciones es una autntica delicia. Poco ms abajo se sale a la carretera tomndola hacia la izquierda en sentido descendente y, aunque existen varias caminos que parten de esta durante el trayecto (uno de ellos al lado de una hermita y fuente de aguas ferruginosas que llaman el Agua Agria de Prtugos ), no encontramos informacin alguna o poste que nos indicase el tomar alguno de ellos, por lo que decidimos continuar carretera abajo, hasta llegar a Busqustar.

Entramos en esta localidad en torno a las 8 de la tarde poco ms o menos, por su parte alta que llaman el Albayzn, descendiendo de forma continuada hasta las proximidades de su iglesia. En este pueblo, apenas existen lugares para cenar o comer y los que vimos eran de psima calidad, uno de ellos sobre todo, para cerrar por sanidad por sus psimas condiciones de higiene y salubridad.

Para dormir, pareca bien Casa Sonia, y estuvimos en su puerta (despus de bajar por unas empinadsimas calles) no respondiendo nadie a nuestras llamadas y como en el pueblo no existe prcticamente cobertura va telfono mvil, el nmero de contacto que aparece en su puerta resulta intil. Por este motivo, y hacindose tarde, decidimos volver a subir hasta las inmediaciones de la iglesia para ver si alguien nos podra indicar dnde dormir. Finalmente, un particular nos ofreci, una casa varias calles ms abajo, y tras adecentarla sobre la marcha, nos permiti ocuparla por el precio de 20 euros por cabeza. Esa noche no cenamos, y dormimos, Chema en la cocina, encima de un colchn que tiramos en el suelo y yo, en la nica habitacin decente que tena la casa, ya que la otra, adems de minscula, estaba en muy malas condiciones de uso.

El viajero ha de tener en cuenta estos inconvenientes antes de decidirse por este pueblo, siendo preferible con toda certeza, quedarse a pasar la noche en Prtugos, salvo que se tenga asegurado el alojamiento.



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Sobre este Blog
Blog creado por gargola080 el 14/06/2016

En este apartado relatar las experiencias vividas durante dos aos en La Alpujarra y cuatro ya en Sierra Morena, ruta que en la actualidad, seguimos haciendo.


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